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Ejemplo representativo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 €. En siguientes préstamos, TAE desde 2.000 % hasta máx. 3.752 %.
Un importe pequeño a pocas semanas puede salir muy caro: calcula el coste en euros, lee las condiciones de la promoción y evita encadenar préstamos.
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Actualizado 28 de octubre de 2026
Ejemplo representativo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 €. En siguientes préstamos, TAE desde 2.000 % hasta máx. 3.752 %.
Ejemplo representativo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 € (primer préstamo).
Ejemplo representativo: préstamo de 500 € a 3 meses, TAE 0 %, total a devolver 500 € (primer préstamo).
Ejemplo representativo: préstamo de 5.000 € a devolver en 36 meses, TAE 18 %. Cuota mensual aproximada 180 €. Total a devolver 6.480 €.
Ejemplo representativo: Por un préstamo de 1000€ para ser pagado en 12 meses, se devolverá un total de 1.353,89€ T.A.E. 79,6%
Ejemplo representativo: Para un préstamo de 300€ para devolución en 67 días, los costos serán de 0€, el importe total a devolver será de 300€ con una TAE de 0%.
Ejemplo representativo: Préstamo de 10.000 € a 60 meses con un TIN del 6,95 % y TAE del 7,18 %. Cuota mensual: 197,83 €. Importe total adeudado: 11.869,80 €.
Ejemplo representativo: Préstamo de 300 € a devolver en 3 meses, con coste total 0 €. Importe total a devolver: 300 €. TAE 0 % (primer préstamo).
Ejemplo representativo: préstamo de 500 € a devolver en 3 meses, TAE 0 %, total a devolver 500 € (primer préstamo)
Ejemplo representativo: un crédito de 5.000 € a devolver en 60 meses. Interés fijo anual 4 % TIN (4,12 % TAE). Cuota mensual 92,08 €. Total a devolver 5.524,96 €. Sin comisiones de apertura, estudio o cancelación. Plazo 3–96 meses. TAE desde 4 % hasta máximo 289 %.
Ejemplo representativo: préstamo de 300 € a 30 días, TAE 0 %, total a devolver 300 € (primer préstamo).
Antes de solicitar, compara la TAE y el importe total que devolverás en el ejemplo representativo de cada oferta. Tienes 14 días naturales para desistir de un contrato de crédito al consumo sin dar explicaciones.
Los minicréditos son el producto más pequeño del crédito al consumo: poco dinero, poco tiempo y un precio alto en relación con lo que te prestan. Se anuncian como minicréditos online, mini creditos o minicréditos rápidos, pero el producto es el mismo. En esta guía tienes cómo se calcula lo que cuestan por cada 100 €, qué protección legal tienes según el importe, cómo funcionan las promociones de primer préstamo sin intereses y por qué las prórrogas son la parte más peligrosa del producto.
Un minicrédito es un préstamo de importe reducido, normalmente entre unas decenas de euros y unos 1.000 €, que se pide por internet a una empresa especializada y se devuelve en un plazo corto: lo habitual son entre una semana y un mes, en un único pago, aunque cada vez más empresas permiten repartirlo en dos, tres o cuatro cuotas. La mayoría de quienes los conceden no son bancos.
Tres rasgos lo distinguen de un préstamo personal:
No confundas un minicrédito con un microcrédito. En la publicidad se usan como sinónimos, pero «microcrédito» designa también la microfinanciación para emprendedores y personas con difícil acceso a la banca, que funciona de otra manera. Lo explicamos en la guía de microcréditos. Y si lo que te ofrecen se llama «mini préstamo», es el mismo producto con otra etiqueta: lo comparamos en mini préstamos.
La TAE de un minicrédito suele ser enorme porque anualiza un coste de pocas semanas. Es la cifra legal y sirve para comparar ofertas de igual plazo, pero para hacerte una idea del gasto ayuda más otra cuenta: cuántos euros pagas por cada 100 € que te prestan.
La fórmula es sencilla: coste total (lo que devuelves menos lo que recibes) dividido entre lo recibido, multiplicado por 100. Si además divides por el número de meses, tienes el coste por cada 100 € y mes, que permite comparar un minicrédito de 15 días con uno de 30.
| Minicrédito | Importe total adeudado | Coste por cada 100 € | TAE aproximada |
|---|---|---|---|
| 100 € a 30 días, 25 € de coste | 125 € | 25 € | 1.410 % |
| 200 € a 15 días, 30 € de coste | 230 € | 15 € (unos 30 € por mes) | 2.899 % |
| 500 € a 30 días, 120 € de coste | 620 € | 24 € | 1.270 % |
| 900 € a 30 días, 189 € de coste | 1.089 € | 21 € | 917 % |
La TAE de un pago único se obtiene con la fórmula (1 + coste ÷ importe) elevado a (365 ÷ días), menos 1. Con 100 € a 30 días y 25 € de coste: 1,25 elevado a 12,17, menos 1, da algo más de 14, es decir, un 1.410 %. No significa que pagues catorce veces lo prestado; significa que, repetido todo el año, el precio sería ese.
Fíjate en la segunda fila. El minicrédito de 200 € a 15 días parece el más barato porque cuesta 15 € por cada 100 €, pero en la mitad de tiempo. Llevado a un mes serían unos 30 €, y su TAE es la más alta de la tabla. Por eso conviene comparar siempre con el mismo plazo.
No hay una estadística pública de precios por empresa, y no vamos a inventarla. Sí hay una cifra del Gobierno: según el Ministerio de Economía, tomar prestados 300 € durante 30 días cuesta hoy, de media, 103 €. Es decir, unos 34 € por cada 100 € en un solo mes. Es una media citada por el Ministerio para justificar su reforma, no el precio de ninguna oferta: cada prestamista fija el suyo y debe publicarlo en su ejemplo representativo.
Cuando necesitas varios cientos de euros y no tienes la certeza de devolverlos de una vez a final de mes, repartir el pago casi siempre cuesta menos. Un ejemplo con 900 €, calculado por nosotros:
El préstamo en cuotas cuesta 133 € menos y, sobre todo, no te obliga a reunir más de mil euros en cuatro semanas. La cuota sale de la fórmula de amortización francesa: c = P · i / (1 − (1 + i) elevado a −n), con P = 900, i = 0,21 ÷ 12 = 0,0175 y n = 6. La otra cara: necesitas que la entidad te conceda un plazo de seis meses, y te comprometes durante más tiempo. Si buscas ese tipo de producto con respuesta ágil, la guía de créditos rápidos compara pagos únicos y cuotas para importes mayores.
Quien busca un minicredito 50€ o un minicredito 20 euros entra en una zona con menos reglas. La Ley 16/2011 excluye de su ámbito los créditos de importe total inferior a 200 € (art. 3.c), y suma como uno solo los contratos que firmas con el mismo prestamista para un mismo bien o servicio. En la práctica, para esos importes no te ampara esa ley en tres puntos clave: la ficha de Información normalizada europea, la evaluación de solvencia que regula y los límites a la compensación por devolver antes.
No es un vacío total. Si contratas a distancia, por internet o por teléfono, la Ley 22/2007 sobre comercialización a distancia de servicios financieros te permite desistir en 14 días naturales, salvo en los supuestos que excluye. Y la Ley de Usura de 1908 vale para cualquier operación equivalente a un préstamo, sin mínimo de importe. Con importes tan pequeños, además, la TAE se dispara: 20 € a 15 días con 4 € de coste suponen 20 € por cada 100 € y una TAE de más del 8.000 %. En euros son 4; en proporción, uno de los dineros más caros que puedes pedir.
A partir de esa cifra se aplica la Ley 16/2011 completa. El prestamista tiene que estudiar tu capacidad de pago antes de firmar y puede consultar los ficheros de solvencia (art. 14); debe entregarte gratis, con antelación suficiente, la Información normalizada europea (art. 10); y te reconoce el derecho a desistir en 14 días naturales sin dar razones (art. 28), devolviendo lo prestado más los intereses de los días que lo hayas tenido. Si quieres liquidarlo antes de tiempo, puedes, y el coste se reduce por el tiempo que queda (art. 30).
Varias empresas de minicréditos ofrecen a los clientes nuevos un primer préstamo sin intereses ni gastos. No es un regalo, sino una forma de captar clientes, y tiene condiciones que conviene leer completas antes de aceptar:
Un supuesto ilustra el riesgo. El primer minicrédito de 200 € a 30 días te sale a 0 €. Un mes después vuelves a necesitar 200 € y la tarifa normal de esa empresa es de 25 € por cada 100 €: el segundo te cuesta 50 €. La promoción ha servido para que el producto parezca gratis la primera vez. Tiene sentido solo para un gasto puntual que no se va a repetir. Tienes más detalle sobre estas promociones en préstamos sin intereses y sobre las empresas recién llegadas en minicréditos nuevos.
Muchos contratos de minicrédito permiten, al llegar el vencimiento, pagar una cantidad para aplazar la devolución otras semanas. Se llama prórroga, ampliación o extensión. Parece una salida, pero tiene un problema: pagas por tiempo sin reducir lo que debes.
Un ejemplo ilustrativo. Pides 250 € a 30 días con un coste de 55 €. Al vencimiento no tienes los 305 €, así que pagas una prórroga de 30 días que, en este supuesto, vuelve a costar 55 €. Al mes siguiente te ocurre lo mismo. Al final del tercer mes devuelves los 305 €:
| Momento | Pagas | Sigues debiendo |
|---|---|---|
| Día 30: primera prórroga | 55 € | 250 € |
| Día 60: segunda prórroga | 55 € | 250 € |
| Día 90: devolución final | 305 € | 0 € |
| Total | 415 € |
Por 250 € has pagado 165 € de coste en tres meses: 66 € por cada 100 € prestados. Cada contrato fija el precio de sus prórrogas, así que el tuyo puede ser distinto, pero la lógica es la misma: mientras prorrogas, el capital no baja.
Pedir un minicrédito en otra empresa para pagar el primero tiene el mismo efecto, con un agravante: cada nueva solicitud suele implicar una consulta a tus datos y otro contrato que vigilar. Si te ves en esa rueda, para. Habla con el prestamista antes del vencimiento y pide por escrito un fraccionamiento de la deuda; consulta en la oficina municipal de información al consumidor; y valora, solo si el coste total es claramente menor, un préstamo a varios meses que sustituya a todos los pequeños.
Cada empresa fija sus requisitos, pero el núcleo se repite: ser mayor de edad y residir en España, identificarte con DNI o NIE, tener una cuenta bancaria a tu nombre donde recibir el dinero y facilitar datos de tus ingresos y de tus gastos fijos. Algunas piden un justificante; otras, con tu permiso, verifican la información de forma electrónica.
Desde 200 €, la empresa debe además evaluar tu solvencia y puede consultar los ficheros de morosos. Si te deniega el minicrédito por lo que ha encontrado en uno, la ley le obliga a decírtelo enseguida, gratis, y a indicarte qué fichero consultó. Aprovecha esa información para comprobar si la anotación es correcta antes de volver a solicitar.
Un apunte práctico: enviar muchas solicitudes seguidas a empresas distintas no aumenta tus opciones y deja rastro de cada consulta. Elige primero con la calculadora del coste por cada 100 € y solicita después en una sola.
El impago tiene tres consecuencias que se suman. Primero, el coste: se aplican los intereses de demora y las comisiones de reclamación que figuren en el contrato, y la TAE que viste al firmar ya no refleja lo que pagas, porque la ley la calcula suponiendo que cumples. Segundo, la reclamación: el prestamista puede reclamarte la deuda, también por vía judicial. Tercero, los ficheros de morosos: la deuda puede comunicarse a uno si es cierta, vencida y exigible y te avisaron, y permanecer mientras no pagues, como máximo cinco años desde el vencimiento.
Con los importes más pequeños hay un matiz que conviene conocer: según la disposición adicional sexta de la LOPDGDD, las deudas cuyo principal es inferior a 50 € no se incorporan a estos ficheros. Un minicrédito de 20 € impagado no debería aparecer en uno, pero sigue siendo una deuda que te pueden reclamar con sus recargos. Si ya estás en un fichero, la guía de minicréditos con ASNEF explica qué opciones quedan, siempre con importe limitado y coste más alto. Y en qué pasa si no pago un préstamo repasamos el proceso completo.
Cuando un anuncio de crédito da cualquier cifra sobre el coste, el artículo 9 de la Ley 16/2011 exige que vaya con un ejemplo representativo: un caso concreto, elegido por el prestamista, con el tipo deudor, el importe, la TAE, la duración y lo que se devuelve en total. Para bancos y establecimientos financieros de crédito, la Circular 4/2020 del Banco de España detalla además cómo debe presentarse esa publicidad para que sea clara y equilibrada. En un minicrédito, lee el ejemplo con estas preguntas:
Si el anuncio solo destaca la rapidez o lo fácil que es pedirlo, y la TAE aparece en letra pequeña o en otra página, tómalo como una señal para comparar con más cuidado.
La mayoría de los minicréditos los conceden empresas que no son bancos ni establecimientos financieros de crédito. Según el Banco de España, prestar dinero no es una actividad reservada a las entidades que él supervisa, de modo que estas empresas pueden operar legalmente sin aparecer en sus registros oficiales. Eso no las exime de cumplir la Ley 16/2011 a partir de 200 € ni las normas de protección de datos.
Antes de dar tus datos, comprueba en su web lo que la Ley 34/2002 exige a cualquier empresa que vende por internet: nombre o razón social, domicilio, correo electrónico y otro contacto directo, datos registrales y número de identificación fiscal. Si dice estar supervisada por el Banco de España, búscala tú en el registro de entidades, que es público y gratuito. Y desconfía de quien te contacta por mensajería sin que lo hayas pedido o te reclama un pago para «activar» el préstamo: el Banco de España ha alertado de falsas ofertas que funcionan exactamente así.
También hay webs que no prestan, sino que te ponen en contacto con prestamistas, como esta. Conviene distinguirlas: quien firma el contrato y te cobra es el prestamista, y es a él a quien debes pedir la información precontractual y dirigir cualquier reclamación.
Antes de pedir dinero caro para un hueco pequeño, revisa estas opciones, casi todas más baratas:
Hoy, sí pueden serlo. Ninguna norma española vigente fija un porcentaje máximo para lo que cobra un minicrédito. La herramienta que hay es la Ley de 23 de julio de 1908, que permite anular un préstamo cuando el interés es notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso. No fija un porcentaje: lo decide un juez, normalmente tras una demanda. Si declara la usura, quien pidió el préstamo devuelve solo el capital y recupera lo que haya pagado de más.
Esto puede cambiar. Hay un texto en marcha: un anteproyecto de ley de crédito al consumo del Ministerio de Economía, que el Gobierno dio por bueno en primera lectura el 7 de enero de 2026. Crearía la categoría de crédito de alto coste con estas reglas propuestas: interés máximo del 4 % mensual, comisión máxima del 5 % con un límite de 30 €, un mínimo de tres cuotas mensuales y nunca un coste mayor que el de un crédito a 12 meses del régimen general. Según el Ministerio, el préstamo de 300 € a 30 días que hoy cuesta 103 € de media quedaría en 20 € como máximo, y en 40 € si se devuelve en tres meses. Además, todo prestamista necesitaría autorización del Banco de España. Todo esto sigue siendo una propuesta en tramitación.
Las búsquedas de «minicreditos online al instante», «minicréditos al instante» o «creditos sin papeleos al instante» reflejan lo que promete la publicidad. Conviene separar dos cosas. La respuesta del prestamista puede llegar pronto si el proceso está automatizado y tus datos cuadran. El dinero llega cuando lo abona la transferencia: una SEPA ordinaria tiene hasta el día hábil siguiente a su recepción por el banco, con horas de corte que fija cada entidad, y una inmediata se abona en segundos si el prestamista la usa. Un minicredito rapido online sigue requiriendo que te identifiques y, desde 200 €, que la empresa estudie tu solvencia. El trámite puede ser digital; las comprobaciones existen igual. Lo explicamos en la guía del crédito instantáneo.
Si has descartado las alternativas y necesitas un mini credito rapido, estos criterios ordenan la decisión:
Un minicredito online no debería servir para pagar gastos que vuelven cada mes, como el alquiler, la luz o la compra. Si tu problema es ese, el mes siguiente tendrás el mismo hueco más el coste del préstamo. Para un gasto así, pide un aplazamiento a quien te factura o un anticipo a tu empresa por el trabajo ya hecho, y busca orientación sobre tu presupuesto.
En creditosonlineenelacto.com no prestamos dinero ni decidimos solicitudes. Reunimos ofertas de minicréditos de distintas empresas, cada una acompañada de su TAE y de su ejemplo representativo, y eres tú quien solicita, en la web de la empresa elegida. Podemos cobrar una comisión de algunos prestamistas, sin que cambie lo que pagas. El orden de las ofertas lo pone el proveedor del listado y no es un ranking: compáralas tú por importe total adeudado, plazo y coste por cada 100 €.
Promociones, ficheros de morosos y productos parecidos.
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