Si alguna vez te han pedido un «certificado CIRBE» para una hipoteca o te han dicho en una sucursal que «en la CIRBE aparece otra cosa», ya sabes que este registro pesa. Esta guía explica qué es la CIRBE, qué guarda, quién puede mirarla, cómo pedir tu informe y cómo leerlo. No contiene ofertas de financiación.
¿Qué es el CIRBE y para qué sirve?
Muchos lo buscan como «qué es el CIRBE», en masculino, pero el nombre oficial es la Central de Información de Riesgos del Banco de España. Es una base de datos en la que las entidades declarantes comunican las operaciones de riesgo que mantienen con cada cliente. El Banco de España distingue dos tipos:
- Riesgo directo: lo que debes como titular, sea un préstamo personal, una hipoteca, una línea de crédito o lo dispuesto de una tarjeta.
- Riesgo indirecto: lo que garantizas por otra persona, como un aval o una fianza. Si avalaste a un familiar, esa operación cuenta en tu CIRBE aunque nunca hayas tocado el dinero.
Su función es que una entidad que estudia financiarte vea tu endeudamiento en todo el sistema, no solo lo que tienes con ella. Encaja con una obligación legal: antes de firmar un crédito, el prestamista tiene que evaluar tu solvencia con información suficiente (artículo 14 de la Ley 16/2011).
¿La CIRBE es una lista de morosos?
No, y el Banco de España lo dice con esas palabras: la CIRBE no es un registro de morosos. Figuran las operaciones vivas, se estén pagando bien o no. Una persona con una hipoteca al corriente aparece igual que otra con un préstamo atrasado. Por eso preocuparse por «salir de la CIRBE» no tiene sentido mientras tengas un préstamo vivo: lo que importa es que los datos sean correctos y que tu nivel de deuda encaje con tus ingresos.
| CIRBE | ASNEF o BADEXCUG | |
|---|---|---|
| Quién la gestiona | Banco de España, organismo público | Empresas privadas (Equifax, Experian) |
| Qué guarda | Préstamos, créditos y avales declarados, al día o no | Deudas impagadas comunicadas por acreedores |
| Quién informa | Entidades supervisadas que conceden crédito | Empresas participantes: financieras, operadoras, suministradoras… |
| Cómo ver tus datos | Informe gratuito del Banco de España | Derecho de acceso gratuito ante cada gestor |
Si lo que temes es figurar por una deuda impagada, el registro que tienes que revisar es otro. Lo explicamos en la guía de ficheros de morosos y, para el más consultado, en la de ASNEF.
¿Desde qué importe aparecen las deudas en la CIRBE?
Las dudas sobre «CIRBE deudas» casi siempre son de importe. Circulan cifras antiguas, como 6.000 o 9.000 €. Lo vigente se resume en tres umbrales, cada uno para una pregunta distinta:
- Lo que reciben las entidades: más de 1.000 €. Cada mes, la CIRBE facilita a las entidades declarantes, de forma agregada, la información de las personas cuyo riesgo acumulado supera esa cifra. Para los informes de 2020 y anteriores el límite era de 9.000 €.
- Lo que declaran las entidades hoy: desde 3.000 €. Entre el 2 de enero de 2023 y el 1 de enero de 2027, la Circular 2/2023 obliga a declarar de forma individualizada a los titulares con un riesgo acumulado igual o superior a 3.000 €.
- Lo que declararán desde el 2 de enero de 2027: desde 1.000 €. Termina el régimen transitorio y el umbral de declaración individualizada baja.
Para el día a día basta con una idea: la CIRBE recoge los riesgos que declaran las entidades, y el umbral de información es de 1.000 €. Las operaciones muy pequeñas pueden no verse en el informe agregado que recibe un banco.
¿Quién declara y quién puede consultar tu CIRBE?
Declaran las entidades supervisadas por el Banco de España que conceden crédito, como los bancos y los establecimientos financieros de crédito. Muchas empresas de préstamos online no son entidades supervisadas, y hoy es legal que presten sin serlo. Las fuentes oficiales que hemos consultado no detallan qué prestamistas no bancarios declaran, así que no podemos decirte si un minicrédito concreto aparece o no en tu informe.
La consulta por terceros está acotada. Una entidad solo puede pedir tus datos si le solicitas una operación de riesgo, por ejemplo un préstamo, o si figuras como obligado o garante en documentos que se le presentan. Un banco con el que no tienes relación ni solicitud no puede mirar tu CIRBE, y nadie puede pedir el informe de otra persona: los datos de cada titular son confidenciales para los demás.
Si quieres ver con más detalle cómo se usa este informe en un banco cuando decide ofrecer financiación a sus propios clientes, lo tratamos en otra web del grupo: cómo usan los bancos la CIRBE.
Lo que ve un banco y lo que ves tú
No es el mismo informe. El Banco de España distingue dos niveles:
- El informe agregado, que reciben las entidades, muestra totales por tipo de riesgo, límites de crédito concedidos, importes dispuestos, tipos de garantía y plazos. Recoge dos fotos: la última declaración mensual cerrada y la de seis meses antes. No enumera los préstamos uno a uno ni dice con qué entidad es cada uno. Las operaciones de una entidad cuyo riesgo agregado no supera 1.000 € no entran en él.
- El informe detallado, que solo recibe el titular, desglosa cada operación con su código identificativo y el nombre de la entidad, añade más datos sobre la deuda e incluye el nombre de las entidades con las que tu riesgo agregado es inferior a 1.000 €.
Las dos fotos explican una sorpresa frecuente: si cancelaste un préstamo hace tres meses, el banco puede seguir viéndolo en la foto de hace seis. No es un error; es cómo funciona el informe.
¿Cómo solicitar el informe CIRBE?
Cualquier persona, física o jurídica, puede pedir su propio informe de riesgos. El Portal del Cliente Bancario del Banco de España indica que el acceso a tu información es gratuito. Para solicitar CIRBE hay tres vías:
- Por internet, en la sede electrónica del Banco de España, con certificado electrónico o Cl@ve avanzada. Es la vía obligatoria para las personas jurídicas y la recomendada para las físicas. Si lo pides en día laborable y para la última fecha disponible, tarda unos 15 minutos; si no, está listo el siguiente día hábil. El plazo máximo de resolución es de diez días hábiles.
- En persona (solo personas físicas), en la sede central del Banco de España o en una de sus sucursales, preferiblemente con cita previa. Llevas el formulario FDU-031 firmado y tu documento de identidad original.
- Por correo (solo personas físicas), enviando el formulario firmado y la copia del documento de identidad por las dos caras a la Central de Información de Riesgos del Banco de España, calle Alcalá 48, 28014 Madrid, con tu dirección completa para recibir el informe por correo certificado.
Si actúa un representante, el Banco de España exige un poder en documento público que autorice expresamente a pedir información de la CIR; las autorizaciones privadas no sirven. Hay requisitos propios para los herederos de una persona fallecida.
Descargar el certificado CIRBE del Banco de España
Lo que en bancos y gestorías llaman «certificado CIRBE» es este informe de riesgos. Cuando lo pides online, queda disponible en la sede durante 20 días. Si te interesa descargar el certificado CIRBE del Banco de España para entregarlo en una solicitud, guárdalo en tu equipo en cuanto esté listo: el informe lleva firma electrónica y la sede tiene una página para verificarla.
¿Cómo se leen los códigos CIRBE?
El informe detallado identifica cada operación con un código y usa claves para describir el tipo de producto, la garantía o el plazo. Los códigos CIRBE no se interpretan a ojo: el Banco de España publica documentos que explican las claves utilizadas, uno para los informes desde enero de 2021 y otro para los anteriores. Tenlos a mano al revisar el tuyo.
Al leerlo, céntrate en estas comprobaciones:
- que cada operación corresponda a un contrato que reconoces;
- que no siga viva una operación que ya cancelaste antes de la última declaración;
- que aparezcan los avales que firmaste, aunque hayan pasado años;
- que los límites de tarjetas o líneas que no usas estén bien, porque también cuentan;
- que importes y plazos coincidan con tus contratos.
Un ejemplo para ver qué se suma
Un caso inventado. Andrés tiene 95.000 € pendientes de hipoteca con un banco, que es también donde avaló hace años un préstamo de su hija del que quedan 20.000 €. Con una segunda entidad tiene un préstamo personal con 6.000 € pendientes y una tarjeta con un límite de 4.000 €, de los que ha dispuesto 1.200 €.
- Riesgo directo dispuesto: 95.000 + 6.000 + 1.200 = 102.200 €.
- Límite de la tarjeta sin usar: 4.000 − 1.200 = 2.800 €, que el informe refleja como parte del límite concedido.
- Riesgo indirecto: 20.000 € por el aval.
Andrés paga todo a su hora y no está en ningún fichero de morosos. Aun así, un banco que estudie un préstamo nuevo verá algo más de 100.000 € de deuda directa, 20.000 € garantizados y una tarjeta con margen disponible. El ejemplo supone que todas las operaciones las declaran entidades obligadas a hacerlo.
¿Cuándo merece la pena hacer una consulta CIRBE?
No hace falta revisarla cada mes, pero hay momentos en los que pedir el informe ahorra disgustos:
- Antes de una hipoteca o un préstamo grande. La entidad lo va a mirar; mejor que no te pille por sorpresa un límite de tarjeta olvidado o un préstamo que creías cancelado.
- Después de cancelar una deuda. Pasados un par de meses, comprueba que la última declaración ya no la recoge. Si sigue apareciendo, tienes la prueba para pedir la corrección.
- Antes de avalar a alguien. El aval pasará a tu informe como riesgo indirecto y lo verán las entidades a las que pidas dinero mientras la operación siga viva. Avalar es asumir la deuda si el titular no paga.
- Si sospechas de una suplantación. Una operación con una entidad que no conoces es una señal de alarma que conviene atajar cuanto antes.
- Si tienes un negocio. Las sociedades también tienen informe, y para ellas la solicitud electrónica es obligatoria.
En cualquiera de esos casos, recuerda la diferencia con los ficheros privados: el informe de la CIRBE no te dice si alguna empresa ha comunicado un impago a ASNEF o a BADEXCUG. Para eso tienes que pedir el acceso a cada gestor, como explicamos en cómo saber si estoy en ASNEF.
Si hay un error: rectificación y reclamación
Los datos los aporta cada entidad declarante, y es a ella a quien tienes que pedir que los rectifique o los cancele. Hazlo por escrito, con tu informe y los documentos que prueben el error: carta de cancelación, contrato o extracto. Si la entidad no lo corrige, puedes presentar una reclamación ante el Banco de España por su sede electrónica. Si una operación no la reconoces en absoluto, trátala como una posible suplantación y revisa también los ficheros privados, porque quien usó tus datos en un sitio pudo usarlos en otro.
Antes de pedir un préstamo
La consulta CIRBE te sirve para llegar a una solicitud sabiendo lo que verá la entidad. Pídela unas semanas antes, corrige lo que esté mal y suma tus cuotas actuales antes de añadir otra. Pide solo lo que puedas devolver: si te retrasas, pagarás intereses de demora y gastos, y el acreedor podrá comunicar la deuda a un fichero de morosos, que es lo que la CIRBE no hace por sí misma. Si estás pensando en un crédito pequeño teniendo ya varias deudas, lee antes qué supone un minicrédito y cuánto cuesta. Y si las cuotas ya no te caben, busca orientación gratuita en la OMIC o en una asociación de consumidores antes de firmar nada nuevo; para conflictos con un banco, el servicio de reclamaciones del Banco de España.