La expresión «lista de morosos» se usa para cosas muy distintas. Hay quien la busca porque ha dejado una factura sin pagar y teme no conseguir un préstamo; hay quien quiere comprobar si un cliente o un inquilino debe dinero; y hay quien ha leído en la prensa que Hacienda ha publicado nombres. Cada caso remite a un registro diferente, con reglas diferentes. Aquí los ordenamos y te decimos cómo comprobar cada uno, sin enlazar a ningún listado ni reproducir nombres.
¿Qué se llama «lista de morosos» en España?
Bajo esa etiqueta se agrupan, en la práctica, tres tipos de registro:
| Registro | Quién lo lleva | Qué deudas | ¿Es público? |
|---|---|---|---|
| Listado de deudores a la Hacienda Pública | Agencia Tributaria | Tributarias, por encima de 600.000 € | Sí, durante tres meses |
| Ficheros de solvencia (ASNEF, BADEXCUG) | Empresas privadas | Impagos con empresas, desde 50 € de principal | No: solo para quien tiene relación o solicitud contigo |
| Ficheros de impagos de empresas (RAI) | Gestión privada por cuenta de la banca | Efectos impagados de sociedades, desde 300 € | No |
La CIRBE del Banco de España se cuela a menudo en esta lista y no debería: recoge préstamos y avales, se paguen o no, y el propio Banco de España afirma que no es un registro de morosos. La explicamos en la guía de la CIRBE. El panorama completo de los ficheros privados, con quién los gestiona y qué guarda cada uno, está en ficheros de morosos.
La lista de morosos de Hacienda: quién entra
La única lista de morosos pública en sentido estricto es la que regula el artículo 95 bis de la Ley General Tributaria. La Agencia Tributaria debe publicar cada año un listado de personas físicas y jurídicas cuyas deudas y sanciones tributarias pendientes sumen más de 600.000 € y sigan sin pagar una vez terminado el periodo voluntario. No computan las cantidades aplazadas o suspendidas. También cuentan las deudas de quienes han sido declarados responsables solidarios de deudas ajenas, por ejemplo de una sociedad.
Dos límites más reducen mucho su alcance. El listado solo abarca los tributos estatales que gestiona en exclusiva la Administración tributaria del Estado, además de la deuda aduanera; los impuestos que gestionan los ayuntamientos o las comunidades autónomas no entran. Y la cifra de 600.000 € es la vigente desde la Ley 11/2021: los textos que todavía hablan de un millón de euros están desfasados.
De cada persona se publican el nombre, los apellidos y el NIF; de cada empresa, la razón social y el NIF; y, en ambos casos, el importe conjunto de lo que se ha tenido en cuenta. No aparece el detalle de cada deuda ni de qué impuesto procede.
Lista de morosos de Hacienda 2026: fechas y acceso
La situación que cuenta es la del 31 de diciembre del año anterior. La publicación tiene que hacerse en el primer semestre, por medios electrónicos y con medidas para que los buscadores no indexen su contenido. Tres meses después de publicarse, el listado deja de estar accesible.
Según la sede electrónica de la Agencia Tributaria, la lista de morosos de Hacienda 2026 se publicó el 30 de junio de 2026, con la foto a 31 de diciembre de 2025. Con la regla de los tres meses, a finales de octubre de 2026 ya no debería poder consultarse. Por eso, si una web asegura tener la lista de morosos hacienda 2026 «completa» o un buscador permanente, no estás ante la publicación oficial, y además difundir esos datos fuera de su cauce plantea problemas de protección de datos.
Cómo se evita aparecer
Antes de publicar, la Agencia Tributaria comunica a cada afectado la propuesta de inclusión, y desde ahí hay 10 días para presentar alegaciones. La ley las limita a errores materiales, de hecho o aritméticos sobre los requisitos y a pagos ya hechos, que hay que justificar de forma fehaciente. Quien paga todo lo que debía a la fecha de referencia antes de que acabe ese plazo queda fuera del listado. El acuerdo de publicación pone fin a la vía administrativa, y la publicación no altera los recursos que tengas abiertos contra las deudas de fondo. Si recibes una propuesta, revísala con un asesor fiscal dentro de esos 10 días.
Un ejemplo con cifras inventadas. Una persona tiene a 31 de diciembre 480.000 € de cuotas tributarias y 150.000 € de sanciones sin pagar en voluntaria: 480.000 + 150.000 = 630.000 €, por encima del umbral. Si 100.000 € de esas cuotas estaban aplazados en esa fecha, solo computan 630.000 − 100.000 = 530.000 €, y no entraría en el listado de ese año.
¿Existe una lista de morosos de particulares?
No una pública. La búsqueda «lista de morosos particulares» suele esconder una de dos preguntas: si yo figuro por una deuda pequeña, o si puedo comprobar a otra persona. Para lo primero están los ficheros de solvencia privados; para lo segundo, la respuesta corta es que no puedes.
Los ficheros como ASNEF o BADEXCUG reciben las deudas que comunican sus empresas participantes: entidades financieras, operadoras de telecomunicaciones, compañías de suministros y otras. La LOPDGDD solo permite consultarlos a quien mantiene contigo una relación con pago aplazado, financiación o facturación periódica, o a quien le has pedido financiación. Un vecino, un casero sin esa relación o un particular curioso no tienen acceso. Lo que circula en internet como «lista de morosos España» descargable no es una fuente oficial ni legal.
Por qué no estás «en una lista» por 300 € con Hacienda
Un caso frecuente: debes 300 € de una liquidación del IRPF. Esa deuda está a años luz del umbral de 600.000 € y nunca aparecerá en el listado tributario. Lo que sí tiene son consecuencias propias, porque la Agencia Tributaria cobra por su procedimiento: si no pagas en plazo se añade un recargo del 5, el 10 o el 20 % según cuándo pagues (artículo 28 de la Ley General Tributaria), pueden correr intereses de demora y, al final, llegar un embargo. Si es tu situación, lo que te interesa es cómo pagar o aplazar, y lo tienes en la guía de deudas con Hacienda.
Distinto es si esos 300 € se los debes a una operadora de telefonía. Esa empresa sí puede comunicarlos a un fichero privado, siempre que el principal llegue a 50 €, la deuda sea cierta, vencida y exigible, no esté en discusión formal y te haya avisado antes. En ese caso no estás en una lista pública, pero sí en una base de datos que verán las entidades a las que pidas financiación.
¿Puedo buscar en la lista de morosos por nombre?
La consulta «lista de morosos nombre» tiene dos respuestas. En el listado de Hacienda los nombres sí aparecen, pero solo durante tres meses, solo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria y sin indexación en buscadores. En los ficheros privados, nadie puede buscar a un tercero por su nombre: solo quien tiene una relación de crédito o una solicitud de financiación contigo puede consultar tus datos.
Sobre ti mismo, en cambio, sí puedes preguntar siempre. El derecho de acceso del Reglamento General de Protección de Datos te permite saber qué datos tiene cada fichero, de dónde vienen y a quién se han comunicado. Es gratuito y la empresa tiene un mes para contestarte.
¿Cómo saber si estoy en una lista de morosos?
Depende de cuál te preocupe. Para cómo saber si estoy en lista de morosos privada, el orden práctico es este:
- Repasa tus avisos. El acreedor debe advertirte de la posible inclusión e indicar en qué sistemas participa, y el gestor del fichero tiene que notificarte el alta.
- Pregunta a quien te denegó un crédito. Si el motivo fue una consulta a un fichero, la Ley 16/2011 le obliga a decirte el resultado y cuál consultó.
- Pide el acceso a Equifax para ASNEF y a Experian para BADEXCUG. Cada uno responde solo de su fichero; la guía cómo saber si estoy en ASNEF lo explica paso a paso.
- No preguntes a la AEPD. No guarda esos datos; interviene si un gestor no te responde.
Para el listado de Hacienda la cuestión es más sencilla: si no te han comunicado una propuesta de inclusión y tus deudas tributarias no se acercan a 600.000 €, no figuras. Si tienes deudas con la Agencia Tributaria, puedes consultarlas en su sede electrónica con tu identificación.
Lista de morosos ASNEF: qué significa figurar
Cuando alguien habla de la lista de morosos ASNEF se refiere al fichero que gestiona Equifax con el respaldo de la asociación de establecimientos financieros. Figurar en él no es una sanción pública ni algo que conozca tu entorno: es un dato que verán las empresas a las que pidas financiación o un servicio con pago periódico. Como cualquier prestamista tiene que estudiar si puedes devolver lo que pides, y la Ley 16/2011 le deja mirar estos ficheros para hacerlo, una anotación vigente suele traducirse en un rechazo o en condiciones más caras.
La anotación tiene fecha de caducidad: se mantiene solo mientras la deuda sigue sin pagar y nunca más allá de cinco años contados desde que venció; si pagas, debe borrarse. Los detalles del fichero están en la guía de ASNEF.
Si una empresa te avisa de que te incluirá
Una carta que dice «si no paga, comunicaremos la deuda a un sistema de información crediticia» no es una amenaza ilegal. Es el aviso previo que la propia LOPDGDD exige para que la inclusión sea lícita. Ese momento es el mejor para actuar, porque todavía no hay anotación:
- Pide el desglose. Principal, intereses, recargos y fecha de vencimiento. Si el principal no llega a 50 €, la deuda no puede incorporarse al fichero.
- Si la deuda es correcta, paga o propón por escrito un calendario realista antes de que se comunique.
- Si no estás de acuerdo, discútela por escrito y, si procede, por una vía formal. Una deuda que está siendo reclamada ante un juzgado, una administración o en un procedimiento vinculante de resolución de disputas no cumple los requisitos para presumir lícita la inclusión.
- Guarda cada carta y cada correo. Te harán falta si luego pides la supresión o reclamas ante la AEPD.
Lo que no conviene es ignorar la carta. Una deuda sin atender sigue creciendo con intereses de demora y gastos de reclamación, y la anotación llega igualmente.
¿Qué efecto tiene aparecer en el listado de Hacienda?
El artículo 95 bis regula la publicación, pero no le asocia otras consecuencias. No dice que figurar impida firmar un préstamo ni obliga a los bancos a consultarlo: cada prestamista evalúa la solvencia con sus propias fuentes. Tampoco crea un registro permanente, porque el listado desaparece de la sede a los tres meses. Las consecuencias reales de una deuda tributaria grande vienen por otro lado: el procedimiento de apremio, los recargos y los embargos. Si estás en esa situación, la orientación de un asesor fiscal vale más que cualquier búsqueda sobre el listado.
Antes de pedir financiación, revisa tus registros
Si vas a pedir un préstamo y no sabes qué verá la entidad, puedes adelantarte. Pide el acceso a los ficheros privados para saber si hay alguna anotación y, si la hay, si está bien hecha. Pide también tu informe de la CIRBE al Banco de España, que es gratuito y muestra los préstamos y avales que las entidades han declarado a tu nombre. Con esas respuestas sabrás si conviene resolver algo antes de solicitar nada, en lugar de descubrirlo con un rechazo.
¿Cómo se sale de cada lista?
Del listado de Hacienda no se «sale» una vez publicado: lo que reduce su efecto es que deja de estar accesible a los tres meses y que, para el año siguiente, la situación a 31 de diciembre sea otra (deuda pagada, aplazada o suspendida). De los ficheros privados se sale pagando o pactando la deuda correcta, pidiendo la supresión de la anotación incorrecta o esperando al límite de cinco años. Lo explicamos con un caso práctico en cómo salir de la lista de morosos.
En ningún caso hace falta pagar a una empresa que promete borrarte. Los trámites ante los ficheros son gratuitos, y si no te atienden en un mes puedes reclamar ante la AEPD. Para orientación gratuita sobre deudas con empresas tienes la OMIC de tu municipio y las asociaciones de consumidores; si el conflicto es con un banco por el contrato, el servicio de reclamaciones del Banco de España.
Y si estás pensando en un crédito para salir del paso, compara su TAE y lo que acabarás devolviendo con el coste de negociar la deuda. Pide solo lo que puedas pagar: un nuevo impago suma intereses de demora y te devuelve al fichero. Si quieres ver cómo funciona el mercado de crédito al consumo en general, tienes una visión de conjunto sobre préstamos en España.